Artrosis (Osteoartritis)
¿Qué es artrosis (Osteoartritis)?
Es una enfermedad degenerativa de las articulaciones que se produce cuando el cartílago que recubre los huesos se desgasta con el tiempo.
A diferencia de la artritis inflamatoria, la artrosis se relaciona con el uso, la edad, lesiones previas o sobrecarga articular, provocando dolor y rigidez.
Síntomas Principales
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Dolor articular que empeora con la actividad.
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Rigidez matutina breve (menos de 30 minutos).
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Crujidos o chasquidos al mover la articulación.
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Pérdida de movilidad o dificultad para realizar tareas cotidianas.
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En casos avanzados, deformidad o inflamación visible.
Los síntomas suelen afectar rodillas, caderas, manos, columna o cuello.
¿Tiene Cura?
No tiene una cura definitiva, pero existen tratamientos eficaces que ayudan a controlar el dolor, mejorar la movilidad y ralentizar el daño articular.
Con diagnóstico y cuidados adecuados, las personas pueden mantener una buena calidad de vida.
Tratamiento
El manejo combina hábitos saludables y atención médica personalizada:
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Ejercicio regular y control de peso.
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Medicamentos para aliviar dolor e inflamación.
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Fisioterapia y fortalecimiento muscular.
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Infiltraciones articulares en casos seleccionados.
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Cirugía o reemplazo articular, cuando hay daño avanzado.
El tratamiento siempre debe ser supervisado por un reumatólogo u ortopedista.
Diagnóstico
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Historia clínica y exploración física.
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Radiografías, que muestran el desgaste del cartílago.
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Resonancia magnética o ecografía, si es necesario evaluar tejidos blandos.
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Análisis de sangre, para descartar otras enfermedades articulares.
Un diagnóstico correcto es clave para diferenciar la artrosis de otros tipos de artritis.
Importancia del Diagnóstico Temprano
Detectar la artrosis a tiempo permite prevenir el deterioro articular, controlar el dolor y mantener la función física.
Un diagnóstico temprano evita tratamientos más invasivos y mejora la calidad de vida del paciente.
Tipos de Artritis reumatoide
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Primaria: aparece sin causa específica, relacionada con la edad y el desgaste natural.
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Secundaria: surge a raíz de lesiones previas, obesidad, malformaciones o enfermedades metabólicas.
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Generalizada: afecta varias articulaciones al mismo tiempo, como manos, rodillas y columna.
Consulta a tu reumatólogo para recibir un diagnóstico temprano y mantener tu movilidad por más tiempo.
Si tienes dolor o rigidez frecuente en las articulaciones, no lo atribuyas solo a la edad.
