artritis reumatoide

¿Qué es artritis reumatoide?

La artritis reumatoide es una enfermedad autoinmune crónica que provoca inflamación en las articulaciones, especialmente en manos, muñecas y rodillas.

El sistema inmunológico ataca por error el tejido que recubre las articulaciones, causando dolor, rigidez y, con el tiempo, daño articular si no se trata adecuadamente.

Síntomas Principales

  • Dolor, hinchazón y calor en las articulaciones.

  • Rigidez matutina que puede durar más de 30 minutos.

  • Fatiga, fiebre leve o malestar general.

  • Pérdida de movilidad o deformidad progresiva en articulaciones.

Los síntomas suelen aparecer de forma simétrica, afectando ambos lados del cuerpo.

¿Tiene Cura?

No tiene una cura definitiva, pero sí puede controlarse eficazmente con diagnóstico temprano y tratamiento adecuado.
Con manejo médico continuo, la mayoría de las personas puede mantener una vida activa y prevenir el daño articular.

Tratamiento

El manejo debe ser individualizado y dirigido por un reumatólogo.
Incluye:

  • Antiinflamatorios (AINEs) para aliviar el dolor.

  • Medicamentos modificadores (DMARDs) como metotrexato.

  • Terapias biológicas para controlar la inflamación.

  • Fisioterapia y ejercicio para mantener la movilidad.

  • Tratamiento dermatológico para las lesiones de psoriasis.

Diagnóstico

El diagnóstico se basa en la evaluación clínica y pruebas complementarias:

  • Examen físico de articulaciones y movilidad.

  • Análisis de sangre (como factor reumatoide o anticuerpos anti-CCP).

  • Pruebas de inflamación (VSG, PCR).

  • Radiografías o ecografías para observar el estado articular.

Un diagnóstico temprano permite iniciar el tratamiento antes de que ocurran daños irreversibles.

Importancia del Diagnóstico Temprano

Detectar la artritis reumatoide a tiempo mejora notablemente el pronóstico.
El tratamiento temprano reduce el dolor, evita deformidades y mantiene la independencia y calidad de vida del paciente.

Tipos de Artritis reumatoide

  • Seropositiva: es la más común. Se detectan anticuerpos (factor reumatoide o anti-CCP) y suele ser más persistente.

  • Seronegativa: no muestra anticuerpos en sangre, pero presenta los mismos síntomas articulares.

  • Temprana: cuando los síntomas tienen menos de seis meses; el tratamiento rápido evita daño articular.

  • Avanzada: aparece tras años de inflamación continua y puede causar deformidades si no se controla.

Identificar el tipo de artritis ayuda al reumatólogo a elegir el tratamiento más efectivo y prevenir complicaciones.

El diagnóstico y tratamiento oportunos marcan la diferencia en la evolución de esta enfermedad.

Ante dolor o rigidez persistente en las manos o articulaciones, consulta pronto a un especialista en reumatología.